El reconocerte en mi ciudad se ha vuelto casi imposible y mientras te miro en mi alcoba, mi pecho queda vacío cuando con un beso al aire te despides, porque contigo nada es sencillo; hoy deseo rodear tu cuerpo con mis pequeños brazos pero perfectamente sé que no puedo decir ven a hacerme compañía en esta noche fría eso sería un poco imposible...
Hoy tus parpados pesan pero quieres dibujarme en tus pupilas para soñarme mientras descansas y yo quedo sumida en espacios de tortura cuando por las calles lluviosas camino con mis tenis sucios... Espero en la esquina tu caminar pausado y con unas húmedas flores amarillas bajo el brazo...
Regreso a la hechicería que realizan tus ojos gigantescos mientras me miras... No sé si en tu corazón habitan los mismos sueños que en el mío, pero quisiera intentar un día de tantos caminar en tu mano por las calles empedradas de Monserrate.
Déjame ser cada mañana la compañía mientras en silencio sorbes el café de prisa, hazme ese diario donde guardas cada secreto, tómame sin piedad y sutura mi alma junto a la tuya...
Quizás hoy mientras las pequeñas gotas de lluvia se burlan de mis garabatos, si mientras tú observas la televisión a oscuras y compartes tus sabanas rojas con mi ausencia, yo descargo toda la rabia en mi hoja de papel y le pido al cielo que deje tomarte de la mano, te lo grito desde las lluviosas calles de Tegucigalpa a oscuras; déjame apartar el cabello que cubre tus ojos, sólo quiero ser eso que miras cuando la mañana abre paso por tus grandes pestañas...
No dormiré ni un poco hasta que no guarde cada detalle de mi noche contigo en la distancia...
Sólo son unas cuantas palabras en francés las que arrollan la cordura, mírame porque ahora en este instante solo quiero que atraviese de una vez por todas porque yo desesperadamente intento traspasar el computador para arrancarte la seriedad de tu rostro marcado por el cansancio.
Quiero recorrer los domingos y formar parte de tus fotografías... Déjame ser tantas cursilerías en tus calles, déjame en plena esquina darte un beso, déjame reír de tus locuras... Déjame, déjame y déjame solo por un instante ser alguien en tu vida...
Regálame una simple sonrisa... Comparte esa clase de música que perfora tus pestañas... Yo quiero estar allí... Quiero formar parte de cada paso que camines... Sólo quiero eso y un poco más.

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