Maldita sea.
Ahora maldigo tantas cosas... Mi café frío es el único que me acompaña... Cada tres segundos levanto la mirada sólo para darme cuenta que el sube y baja de tantas piernas me entorpece un poco mas...
Ruidos, mujeres hermosas, maquillaje y tantas cosas que hoy a mi me estorban... Mientras escribo la voz de mi pasado me despierta como un gigantesco taladro dentro de mis entrañas, pero la idea de si un clandestino me sofoca, me destroza...
Yo aquí que espero sentada en una pequeña silla de color rosa sucio...
No logro detener el sigiloso danzar de mis parpados que se cierran y abren sin parar, mi corazón palpita de una manera tan acelerada que en cualquier instante podría caer al suelo con una terrible arritmia, mi lápiz en mi mano izquierda se resbala por entre mis nerviosos dedos... En mi mente salta la frase "Sudas como puerco", pero que más da, ahora no sé como salir de esto... He partido en dos la puerta de la guarida que me mantenía en cautiverio... Solo para acampar en la boca del lobo.
Me detengo y el café sobre la mesa me grita... Deletrea mi nombre y quiero simplemente fingir ser otra, borrar mi pobre auto concepto que me desgarra los deseos de continuar...
Tarde... Tarde... Y tarde como siempre...!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario